Crónica sobre el evento gastronómico “Otro Sabor” realizado por la Colegiatura Colombiana los días 28, 29 y 30 de agosto, dónde participaron las tres nuevas cervecerías artesanales de la ciudad: Juana Morena, 3 Cordilleras y San Tomás.
Cada año, la Institución Educativa Colegiatura Colombiana, realiza una feria gastronómica donde se puede apreciar una gran variedad de productos 100% colombianos. Esta feria antes conocida con el nombre de “Colombia Provoca”, es ahora “Otro Sabor, Fogones Nativos”, encargada de atraer a miles de personas a probar productos y comidas que varían entre platos, bebidas, salsas y postres.
El viernes 28 de agosto me dirigí al Jardín Botánico de la ciudad de Medellín para disfrutar del primer día de esta feria que se realizaría hasta el domingo 30. El Orquideorama, nombrado Pabellón C, que es la estructura principal del parque, albergó los stands de productos “paisas”, desde pequeñas empresas que funcionan en garajes hasta grandes restaurantes como El Rancherito. Al otro lado, en la entrada del parque, estaba el Pabellón A donde se podían encontrar diversidad de productos artesanales, entre joyas, objetos de decoración y comidas, ambientados con múltiples manifestaciones culturales abiertas al público. Al frente del Orquideorama estaba el Pabellón B, que se encargó durante la feria de mostrar a los antioqueños la riqueza y delicia de las cocinas internacionales mexicana, ecuatoriana y peruana, y la exclusividad y variedad de productos encontrados en la cocina boyacense.
La feria estuvo abierta al público los días viernes 28 y sábado 29 de agosto de 12:00 m a 11:00 p.m. y el domingo 30 de 12:00 m a 7:00 p.m.; la boletería tuvo un costo de $16.000 para adultos y $6.000 para niños. Se esperaba la visita de 15.000 visitantes aproximadamente, por lo cual, era una grandiosa oportunidad para aquellas empresas que estaban a punto de arrancar y querían dar a conocer su marca.
Este era el caso de las cervezas. 3 Cordilleras, que es la que más recorrido tiene, probó suerte en la feria del año pasado, y el éxito fue tanto que este año se movió del stand de Expositor General para la Terraza de Asados junto a los restaurantes Angus Brangus y Asados la 80. Durante la feria se encargaron, no solo de vender cerveza, sino de dar una breve explicación sobre el maridaje de esta bebida alcohólica.
Otra de las cervecerías que probó suerte fue la Cervecería Juana Morena, la cual vio en la feria la oportunidad perfecta para mostrar sus productos y crear una campaña de expectativa que invitara a los consumidores a comprarla cuando ésta saliera al mercado. Lo mismo sucedió con San Tomás, cuyos promotores ofrecieron degustación de las cuatro cervezas que sacarán próximamente.
Las tres cervecerías artesanales saben que su idea es muy buena, pero tienen claro que para salir adelante deben luchar contra el monopolio cervecero que tiene Bavaria, pues los colombianos están acostumbrados a escoger siempre las mismas cervezas, las cuales al ser industriales, tienen menos sabores y aromas. Luchar con este monstruo cervecero no es tarea fácil, ya que al tener mayor capacidad económica, éste puede comprar la exclusividad de bares, restaurantes y eventos, que les permitirían a las nuevas empresas encontrar clientes potenciales y una cantidad enorme de consumidores. Hoy es la excepción, al ser una feria gastronómica no hay exclusividad para nadie, sin embargo el tamaño del stand de Club Colombia (más grande que el de las tres cervecerías artesanales juntas) y su comodidad, al aire libre con carpas y sillas, invita a muchos compradores a quedarse con los productos “sin iguales y siempre iguales”.
Pero el tamaño del stand no parece ser un problema para las cervecerías artesanales. Por donde camino veo botellas de Juana Morena y de San Tomás y vasos desechables de 3 Cordilleras; cerveza artesanal con comidas, cerveza artesanal con postres, cerveza artesanal con pasabocas, cerveza artesanal sola…
Juana Morena es una cervecería creada en 2005 por José Manuel Moreno y su familia, como respuesta a la inquietud de varios de sus amigos sobre las pocas alternativas cerveceras que tenía el país. Después de estudiar, investigar y capacitarse en distintos lugares del mundo como Perú, España y Argentina, la cervecería crea sus dos tipos de cerveza: Juana Morena Dorada (cerveza rubia tipo Ale) y Juana Morena Chocolate (cerveza negra tipo Stout). Pero la idea no llegaba hasta ahí. Sabiendo que acostumbrar a los consumidores a un producto nuevo no era tarea fácil, Juana Morena decidió crear un Curso de Elaboración de Cerveza Artesanal, donde se le enseñara al alumno todo sobre esta bebida alcohólica. Un aspecto muy importante de esta cervecería es que, como dice José Manuel, sus productos “son de excelente calidad pues respetan la Ley de la Pureza alemana de 1516, la cual dice que la producción de cerveza se debe realizar utilizando solamente estos ingredientes: agua, malta, cebada y lúpulo”.
En la feria, Juana Morena se ubicó en un stand de Expositor de Bebidas y Licores. El stand medía 4m2 y estaba decorado con tres paneles que mostraban el logo, la página web y la foto de las dos cervezas. Además, en la barra que separaba al stand del público se podía encontrar, en pequeños tarros transparentes, cada uno de los ingredientes utilizados en la producción de cerveza, y también tres pasos del proceso de elaboración: maceración, cocción y fermentación; “La idea era darles a los consumidores una pequeña muestra de lo que será el Curso de Elaboración de Cerveza Artesanal Juana Morena, el cual estará abierto al público a finales de septiembre”, cuenta María Teresa Londoño, gerente comercial de la cervecería. El stand se mantuvo lleno todo el tiempo, había gente curiosa con ganas de probar cosas nuevas y muchos interesados en realizar el curso, pero la máxima atracción de esta cervecería fue la Juana Morena Chocolate, pues era la única cerveza negra que se encontraba en la feria y la única que se produce actualmente en Medellín.
3 Cordilleras, por su parte, se situó en un stand de Expositor Terraza de Asados que estaba ubicado en una esquina del Orquideorama al lado de Asados La 80 y de Angus Brangus. Separando al stand del público, había una imponente nevera que contenía los tres tipos de cerveza ofrecidos: 3 Cordilleras Blanca (cerveza tipo Wheat Ale), 3 Cordilleras Mestiza (cerveza tipo American Pale Ale) y 3 Cordilleras Mulata (cerveza tipo Amber Ale), cada una con un dispensador en forma de botella, del color característico: azul, verde y rojo respectivamente.
Esta cervecería artesanal, la primera en salir al mercado en Medellín, nació en el 2007 con la idea de Juanchi Vélez de “crear una cervecería 100% colombiana que elaborara las mejores cervezas artesanales”. Con ayuda de su socio Andrés Bernal, sus familiares, amigos y varios accionistas Juanchi se dio a la tarea de fundar una cervecería en la que, además de vender cerveza, se pudiera hacer un tour por la planta para conocer el proceso de elaboración y la maquinaria necesaria para hacerlo, así nació el Tour 3 Cordilleras, el cual se realiza todos los jueves de 5:30 p.m. a 9:00 p.m. en la planta de la cervecería.
Algo parecido tiene San Tomás en mente, aprovechando su planta que, según historiacocina.com, es “la más moderna y linda de todas”, el Tour San Tomás estaría planeado para los miércoles de cada semana. Esta cervecería fue creada en Sabaneta por Juan Camilo Salazar Pineda en el año 2009; es la primera y única micro cervecería que produce cerveza tipo Lager. Con sus cuatros productos, San Tomás (Lager), Hefe Weizen (Ale), Märzen (Lager) y Dubbel (Ale), está cervecería está lista para convertirse en la preferida de los paisas y para lograrlo utiliza estrategias comerciales como la degustación y la cata comercial.
En la feria (a la cual asistieron solo los últimos dos días), San Tomás ocupó dos stands de Expositor de Bebidas y Licores, de 4m2 cada uno. En medio de ellos había dos neveras amplias y decoradas donde se encontraban enfriando los diferentes tipos de cerveza, encima de ellas un televisor de pantalla plana que pasaba información sobre la cervecería y sus productos. La barra que separaba el stand del público, estaba llena de vasitos que mostraban los 4 tipos de cerveza; y para ambientar y atraer al público había un hombre vestido de monje acompañado de dos mujeres con vestidos alusivos a una abadía europea, que daban degustaciones de los productos. Además, la cervecería ofreció, durante los dos días de participación, una cata comercial de 45 minutos en la que se podía probar cada cerveza, aprender cómo tomarla, cómo servirla y su maridaje con las diferentes comidas.
“Es la mejor cerveza que me he tomado, no solo en la feria, sino en toda la vida”, dijo uno de los consumidores de Juana Morena Chocolate, cerveza que tiene 5,6% grados de alcohol por volumen y que es hecha con cuatro tipos de malta, a diferencia de la Juana Morena Dorada que es hecha con malta base Pale Ale pero que, al igual, tiene 5,6% grados de alcohol. Esta cerveza que es “La Cerveza como debe ser” tuvo un valor de $3.500 pesos por botella durante la feria. Además de su sabor, lo que atrajo a la mayoría de las personas fue su logo en letra dorada rodeada de espigas de cebada, y en especial su nombre, “Juana Morena”, que como dice una de sus clientes, María Angélica Rincón, es “un nombre pegajoso, sonoro y difícil de olvidar”. Sus colores principales, amarillo, naranja, dorado y negro, transportan a la época de las abadías del Medioevo, cuando los monjes se encerraban en ellas para disfrutar de esta deliciosa bebida alcohólica.
“Las probé todas pero me quedo con 3 Cordilleras”, fue el comentario de uno de los consumidores de esta “Cerveza Artesanal que sabe”, como lo indica su slogan. Los 3 tipos de cerveza, de 4,6% grados de alcohol la Blanca, 5.0% la Mestiza y 5,2% la Mulata, tuvieron un precio de $4.000 por vaso (ya que la cerveza todavía no se encuentra en botella). Su logo, con un 3 Cordilleras en mayúscula encima de un grupo de montañas bosquejadas, acompaña al azul, rojo y verde de cada tipo de cerveza, generando un sentimiento de alegría y pasión que refleja la personalidad del típico colombiano.
“Probar para creer” es el slogan de la otra cervecería, San Tomás, quien vendió las cervezas a $7.000 por botella. “Está carita, pero vale la pena, ¡Qué delicia!” dice una de las personas que la prueba, mientras sostiene en su mano una botella de cerveza tipo San Tomás, la cual tiene un porcentaje de 4.6% grados de alcohol por volumen, más suave que las otras tres: 5,3% la Hefe Weizen y la Märzen, y 6,3% la Dubbel. En la etiqueta aparece un monje tomando cerveza de una jarra; los colores amarillo, naranja y café pretenden reforzar la idea de cervecería artesanal o “Premium”, tan tradicional que proviene de las abadías donde, dicen algunos, fue hecha la cerveza por primera vez.
Definitivamente, una de las cosas que más llamó la atención de la feria fue la variedad de cervezas y cervecerías que aparecieron en estos dos últimos años. Por lo visto, la gente está lista para probar cosas nuevas y, no sólo para probarlas sino, para ponerse en la tarea de crearlas. Hace poco en Medellín, no existía una cultura del vino, se conocían unas cuantas marcas y no se lograba identificar la diferencia entre uno y otro. Esto cambió, ahora hay catas de vino por doquier, clases de maridaje, de degustación y de protocolo del vino; se espera que lo mismo suceda con la cerveza, pues hay tantas maltas e ingredientes, que la variedad de cervezas casi podría ser infinita. Para esto aparecieron estas cervecerías, para sorprender a los consumidores y brindarles más conocimiento y sabor. “Sabemos que es difícil luchar con Bavaria y su monopolio, pero ahora somos tres y si queremos salir adelante, tenemos que luchar todos juntos” dice uno de los fundadores de San Tomás, quien junto con Juanchi y José Manuel, debe ponerse el objetivo de combatir sin desistir, para lograr la que es la última meta de las tres cervecerías artesanales: ser la mejor de Medellín, Colombia y el mundo.
Así terminó mi visita a esta feria gastronómica. Eran las 7:00 p.m. del domingo y la gente comenzaba a retirarse. Botellas de Juana Morena, de San Tomás y vasos de 3 Cordilleras en las mesas, en el piso y en las canecas. Los fundadores de esta nueva propuesta innovadora terminaban la jornada sonrientes y satisfechos por el deber cumplido. “Nos vamos cansados pero contentos, hay mucha gente interesada y atraída por esta nueva propuesta. Están cansados de lo mismo, de las mismas tres o cuatro cervezas que, en últimas, saben a lo mismo. Ahora es nuestra oportunidad y el mercado es infinito; la lucha es dura pero pienso que hay espacio para todos”, dice Daniel López, encargado de las ventas de Juana Morena. Salí del Orquideorama con una caja de cuatro Juana Morenas, unas cuantas cervezas San Tomás y un vaso de 3 Cordilleras Mulata, pensando que será de estas cervecerías, ¿hasta dónde llegarán?, por lo visto, muy lejos…
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